
Una atención centrada en la comunicación y la autonomía
La Asociación Ictus de Aragón (AIDA) es la entidad autonómica de referencia en Aragón dentro de la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE), como asociación de daño cerebral de Aragón. Su razón de ser es acompañar, asesorar, defender los derechos y contribuir a la rehabilitación de las personas que conviven con daño cerebral adquirido o una enfermedad neurodegenerativa, así como apoyar a sus seres queridos. El Servicio de Logopedia de AIDA, en Zaragoza, atiende a personas adultas que presentan alteraciones de la comunicación y de las funciones orales no verbales asociadas a estas condiciones.
El departamento cuenta con dos profesionales: Marta Mañeru, pedagoga terapéutica, maestra y logopeda, y Yurani Vanegas, psicóloga y logopeda. Ambas profesionales están especializadas en logopedia clínica y neurorrehabilitación en daño cerebral adquirido.
La logopedia es una profesión sanitaria que abarca la prevención, detección, evaluación, diagnóstico y tratamiento de alteraciones relacionadas con la comunicación y las funciones orales no verbales, aspectos que condicionan de forma directa la vida cotidiana, como la capacidad para comprender y expresar mensajes, hablar con claridad, utilizar la voz y/o alimentarse con seguridad.
La intervención se plantea desde una perspectiva que no se limita al trabajo sobre las funciones afectadas. La finalidad es favorecer la autonomía y la participación de la persona en sus entornos habituales, teniendo en cuenta sus objetivos personales, sus capacidades conservadas y las dificultades que afronta tras la lesión o enfermedad.

Valoración individualizada y programas de intervención
En AIDA, la atención se inicia con una valoración integral de la persona y de su familia, realizando una evaluación clínico-funcional y neuropsicológica, a partir de la cual se establece un Programa Individual de Atención Sociosanitaria. En el Servicio de Logopedia se realiza, además, una valoración individualizada para identificar capacidades conservadas, funciones afectadas y repercusiones de las dificultades de comunicación o deglución en la vida cotidiana.
La atención sigue el modelo biopsicosocial de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), que considera no solo las funciones afectadas, sino también la actividad, la participación y el entorno de la persona. La rehabilitación busca que los avances trabajados durante las sesiones puedan trasladarse a circunstancias reales y funcionales, mejorando su autonomía, bienestar y calidad de vida.
Comunicación, lenguaje, habla y voz
Entre las áreas de trabajo del departamento se encuentran la comprensión y expresión del lenguaje oral y escrito, funciones como el habla, la voz así como otras formas de comunicación no verbal. Estas capacidades pueden verse comprometidas tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una lesión cerebral por falta de oxígeno, determinadas infecciones o enfermedades neurodegenerativas.
Uno de los cuadros de mayor prevalencia es la afasia, una alteración adquirida del lenguaje causada por una lesión cerebral. Puede afectar a la capacidad para encontrar palabras, expresar ideas, comprender lo que dicen otras personas, leer o escribir. La intervención se orienta a estimular las habilidades lingüísticas, aprovechar las capacidades que se mantienen y desarrollar recursos para mejorar la comunicación en la vida diaria.
Cuando las necesidades de la persona lo requieren, se incorporan estrategias y sistemas de comunicación aumentativa o alternativa, como apoyos visuales, gestos o comunicadores. La orientación a las familias facilita su uso fuera de las sesiones. La recuperación del lenguaje puede prolongarse en el tiempo y no siempre es posible recuperar todas las capacidades previas; aun así, pueden desarrollarse formas eficaces de comunicación que favorezcan la participación cotidiana.
El servicio también aborda la disartria, una alteración motora del habla de origen neurológico que puede repercutir en la articulación, la fluidez, el ritmo, la intensidad o la entonación. En estos casos, el trabajo se dirige a mejorar el control y la coordinación de los procesos motores implicados en el habla, con el objetivo de favorecer una comunicación más inteligible y funcional.
En el ámbito de la voz, la intervención contempla la disfonía neurógena. Esta afectación puede manifestarse en forma de voz débil, ronca, soplada o temblorosa, además de fatiga al hablar o dificultades para mantener la emisión vocal. El tratamiento logopédico se centra en aspectos como la coordinación respiratoria y fonatoria, el control de la intensidad y la calidad de la voz.

Deglución y funciones orales no verbales
La actividad del Servicio de Logopedia de AIDA incluye la evaluación y atención de dificultades relacionadas con la deglución y la motricidad de las estructuras orales. La disfagia orofaríngea neurógena puede dificultar la ingesta de alimentos, líquidos y/o sólidos, incluso la propia saliva. Puede manifestarse mediante problemas para preparar y desplazar el alimento dentro de la boca, iniciar la deglución o conseguir que el contenido avance de forma segura hacia el esófago.
Estas dificultades pueden afectar a la hidratación y la nutrición, además de aumentar el riesgo de complicaciones respiratorias. La intervención se orienta a valorar el proceso de deglución y establecer estrategias individualizadas que contribuyan a una alimentación lo más segura y eficaz posible.
Otra área de intervención son las alteraciones del movimiento de los músculos orofaciales derivadas de una paresia o parálisis facial que pueden dificultar acciones como cerrar los labios, controlar la saliva, masticar, beber o articular determinados sonidos. El trabajo logopédico valora cómo estas alteraciones inciden en las actividades cotidianas y desarrolla estrategias ajustadas a cada caso.
La familia como parte del proceso rehabilitador
El daño cerebral adquirido tiene consecuencias que trascienden a la persona afectada y alcanzan a su entorno familiar y social. Por ello, AIDA incorpora la participación de familiares, cuidadores y personas de referencia dentro del proceso de rehabilitación. Su colaboración resulta relevante para reforzar los aprendizajes y favorecer que las pautas trabajadas se integren en la vida diaria, contribuyendo al bienestar y a la calidad de vida de la persona y de su entorno.
En el caso de las dificultades de alimentación, esta dimensión cobra especial importancia. El objetivo no se limita a promover una deglución segura y eficaz, sino también a evitar que los problemas para comer o beber se conviertan en una barrera para la convivencia y la participación en comidas familiares o sociales.
El Departamento de logopedia trabaja de manera coordinada con el resto de profesionales del Equipo de Neurorrehabilitación: médico rehabilitador, trabajadora social, neuropsicólogas, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales. Desde una metodología transdisciplinar, comparten conocimientos, aprendizajes y objetivos de intervención para abordar la rehabilitación de manera conjunta, más allá de las fronteras entre especialidades.

Un taller grupal para ejercitar habilidades comunicativas
Junto a la atención personalizada, AIDA desarrolla un taller de logopedia dirigido a personas que presentan dificultades en la comunicación, el lenguaje, el habla o determinadas habilidades cognitivo-lingüísticas. La actividad grupal se articula mediante propuestas participativas y adaptadas a las características de quienes forman parte del grupo.
Entre sus objetivos figuran la estimulación de la comprensión y expresión oral, el acceso al vocabulario, la organización del discurso y habilidades como la atención, la memoria verbal, el razonamiento y la secuenciación.
También se abordan el uso de la respiración, la voz y el habla, así como hábitos relacionados con la deglución, la hidratación y la higiene oral.
Con esta combinación de atención personalizada y actividad grupal, el Servicio de Logopedia de AIDA mantiene en Zaragoza una línea de trabajo centrada en la funcionalidad comunicativa, la seguridad en la alimentación y la participación de las personas con daño cerebral adquirido en su vida cotidiana, con el bienestar y la calidad de vida como metas fundamentales.
DIRECCION: Paseo de los Rosales 28, 50008 Zaragoza
