Un enfoque integral hacia la trombosis femenina
El Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza será el escenario de la II Jornada Multidisciplinar de Trombosis 2026, programada para el próximo 14 de octubre. Bajo el lema «Trombosis y Mujer: Retos clínicos en las distintas etapas de la vida», el evento se centrará en cómo las diferentes etapas de la vida femenina pueden aumentar el riesgo de trombosis, influenciado por factores hormonales y reproductivos, así como por ciertas enfermedades asociadas.
Adrián Rodríguez-Weruaga, subdirector médico de Servicios Quirúrgicos del hospital, ha destacado que esta jornada coincide con la conmemoración del Día Mundial de la Trombosis, una fecha establecida por la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia para concienciar sobre esta condición, sus factores de riesgo y la vital importancia de la prevención y tratamiento. La campaña de 2026 se enfoca en la salud de la mujer y cómo el riesgo de formación de coágulos sanguíneos puede variar a lo largo de su vida.
Reunión de expertos para abordar la trombosis
La jornada, que se llevará a cabo en el salón de actos del hospital, contará con la colaboración de New Medical Economics y reunirá a profesionales de diversas especialidades para explorar la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad trombótica desde una perspectiva multidisciplinaria. Asimismo, se hará hincapié en la participación de los pacientes, promoviendo un enfoque más integral.
Rodríguez-Weruaga invita a todos los interesados a asistir, subrayando que estas jornadas ofrecen un enfoque científico y educativo, además de considerar la perspectiva del paciente en el manejo de la trombosis.
Comprendiendo la trombosis y su impacto
La trombosis se define como la formación de un coágulo sanguíneo, o trombo, en el interior de un vaso sanguíneo, lo que puede interrumpir el flujo sanguíneo normal. Si este coágulo se desprende y llega a los pulmones, puede causar un tromboembolismo pulmonar (TEP), una complicación grave que requiere atención médica inmediata.
Situaciones como el embarazo y el puerperio, el uso de tratamientos hormonales, enfermedades autoinmunes y ciertos procesos oncológicos son factores que demandan un monitoreo especial para prevenir, detectar y tratar de manera temprana estas complicaciones.
Riesgos de trombosis en el embarazo
Olga Gavín, especialista en Hematología y Hemoterapia, y presidenta de la Comisión de Enfermedad Trombótica del Hospital Clínico, ha señalado que uno de los ejes principales de la jornada será la trombosis durante el embarazo y el puerperio. Aunque se trata de una complicación poco común, el riesgo de tromboembolismo venoso aumenta significativamente en las semanas posteriores al parto, afectando a aproximadamente 1-2 de cada 1.000 mujeres durante el embarazo y las primeras seis semanas después del nacimiento.
Gavín enfatiza la importancia de que las mujeres conozcan los factores de riesgo y sean capaces de identificar signos de alarma, ya que la detección temprana permite iniciar el tratamiento de inmediato y minimizar el riesgo de complicaciones. Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se incluyen antecedentes personales o familiares de trombosis, sobrepeso, edad materna, inmovilización prolongada y ciertos tratamientos hormonales.
Identificación de síntomas y tratamiento adecuado
Las mujeres deben estar atentas a síntomas como hinchazón, dolor, calor o enrojecimiento en una pierna, especialmente si se presentan de forma unilateral. En el caso de un tromboembolismo pulmonar, es crucial reconocer signos como dificultad respiratoria súbita, dolor en el pecho, tos con sangre o pérdida de conciencia, que requieren atención médica de urgencia.
Cuando se diagnostica trombosis durante el embarazo, el tratamiento generalmente se basa en el uso de anticoagulantes, como la heparina de bajo peso molecular, que no atraviesa la placenta. Para algunas mujeres con alto riesgo, se puede considerar la anticoagulación preventiva, siempre evaluando de manera individualizada el riesgo de trombosis frente al de hemorragia.
Trombofilia y sus implicaciones en la salud reproductiva
La jornada también explorará la relación entre la trombosis y los problemas reproductivos, destacando la necesidad de diferenciar los tipos de trombofilia, un trastorno que incrementa la predisposición a la coagulación. El síndrome antifosfolípido, que es una forma adquirida de trombofilia, está relacionado con complicaciones obstétricas y pérdidas gestacionales recurrentes, afectando a un porcentaje significativo de mujeres con este tipo de antecedentes.
Por otro lado, la relación entre trombofilias hereditarias y problemas reproductivos es compleja y debe ser analizada de manera individual, considerando los antecedentes clínicos de cada paciente. La atención personalizada es esencial para gestionar estos riesgos de manera efectiva.
Un enfoque colaborativo para embarazos de alto riesgo
Desde hace años, el Hospital Clínico de Zaragoza ha implementado un enfoque multidisciplinar para abordar las complicaciones relacionadas con la trombosis en embarazos de alto riesgo. Su Comité de Gestación y Enfermedades Autoinmunes, que opera desde hace más de dos años, tiene como objetivo proporcionar un seguimiento integral a mujeres con patologías autoinmunes como lupus o artritis reumatoide, optimizando la atención y reduciendo el número de visitas necesarias.
Este comité, único en su clase en Aragón, abarca cinco especialidades médicas y actualmente atiende anualmente a unas cien mujeres, buscando mejorar la atención durante el embarazo y reducir los riesgos asociados a estas enfermedades.
Desafíos de la trombosis en pacientes oncológicos
Otro tema relevante que se discutirá en la jornada es la relación entre el cáncer y la trombosis, especialmente en mujeres con cáncer ginecológico. La oncóloga Irene Torres abordará cómo el riesgo trombótico puede verse incrementado tanto por las características del tumor como por los tratamientos aplicados.
Los tumores ginecológicos presentan diferentes perfiles de riesgo, siendo el cáncer de ovario uno de los más asociados al tromboembolismo venoso, especialmente en etapas avanzadas. La incidencia de trombosis en pacientes oncológicos puede variar considerablemente, y su manejo requiere decisiones cuidadosamente ponderadas entre los riesgos de trombosis y hemorragia.
La importancia del tratamiento anticoagulante
La jornada también se centrará en el tromboembolismo pulmonar como una de las complicaciones más críticas de la enfermedad trombótica. Se abordará el papel de la Unidad de Tratamiento Anticoagulante, que se enfoca en mejorar la seguridad y calidad de vida de los pacientes que reciben este tipo de terapia.
Nuria Villalta, paciente de esta unidad, compartirá su experiencia tras haber sufrido un ictus a los 32 años. Ahora, a sus 44, lleva una vida normal y ha podido ser madre, evidenciando la importancia de un tratamiento adecuado y la gestión activa de la salud.
El objetivo es avanzar hacia un modelo en el que los pacientes sean protagonistas en el cuidado de su bienestar, enfrentando el tratamiento con mayor seguridad y autonomía.
