Un Compromiso Regional por el Corredor Cantábrico-Mediterráneo
Los presidentes de Aragón, la Generalitat Valenciana, la Junta de Castilla y León, así como el consejero de Fomento de Cantabria, han formalizado la Declaración de Teruel, un acuerdo que solicita al Gobierno de España la creación de un Corredor Cantábrico-Mediterráneo de altas prestaciones. Este corredor debe contar con doble vía, estar electrificado e interoperable, y ser apto para el transporte mixto de pasajeros y mercancías.
La firma se llevó a cabo durante el evento «La hora del corredor, de mar a mar», celebrado en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Teruel. Esta jornada reunió a una variedad de actores, incluyendo representantes institucionales, empresariales y expertos, con el objetivo de discutir el futuro de esta infraestructura clave. El evento estuvo estructurado en bloques que abordaron diferentes perspectivas, culminando con la lectura de la Declaración de Teruel y la clausura por parte del presidente Jorge Azcón.
Un Análisis Integral del Corredor
La jornada comenzó con la intervención de la alcaldesa de Teruel y el presidente de la Diputación Provincial, seguido de un panel que exploró la visión de las ciudades, donde también participaron las alcaldesas de Zaragoza y Huesca. Posteriormente, expertos en logística y ferroviaria discutieron el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, mientras que representantes de las autoridades portuarias de Valencia y Castellón, junto con Aragón Plataforma Logística, analizaron la importancia de los puertos y la multimodalidad.
El sector empresarial estuvo representado por los líderes de diversas confederaciones empresariales, quienes destacaron el corredor como una oportunidad para el desarrollo regional. La jornada concluyó con un bloque institucional en el que intervinieron los presidentes de las comunidades autónomas y el consejero de Cantabria, antes de que el consejero aragonés de Vivienda, Fomento, Logística y Cohesión Territorial, Octavio López, leyera la Declaración de Teruel.
Desafíos y Demandas del Corredor
Durante su intervención, Jorge Azcón enfatizó la importancia de considerar el corredor como una infraestructura integral en lugar de una serie de tramos aislados. Subrayó que el futuro de varios territorios depende de esta conexión, que debe facilitar tanto el transporte de mercancías como el desplazamiento de viajeros de manera eficiente y competitiva.
Azcón criticó la propuesta actual del Ministerio de Transportes, que plantea una vía única con velocidades limitadas, argumentando que esto representa un retroceso y un obstáculo para el desarrollo regional. En este contexto, hizo un llamado al ministro para que explique la decisión de optar por una infraestructura de menores prestaciones y reiteró la necesidad de un nuevo estudio que refleje las verdaderas necesidades del corredor y cumpla con los estándares de la Red Transeuropea de Transporte.
La Visión de las Comunidades Autónomas
El presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, destacó que el corredor no debe ser visto como una simple suma de obras, sino como una red que conecte eficazmente diversos puntos. Recordó que este proyecto ha sido parte de la planificación desde 2011, y que las decisiones tomadas en la Comunidad Valenciana han estado alineadas con la expectativa de que el corredor operará con altos estándares.
Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, abogó por una visión global en el diseño de infraestructuras ferroviarias y destacó la necesidad de inversiones adecuadas que permitan un desarrollo equilibrado. También solicitó un nuevo gobierno que tenga la claridad y fortaleza necesarias para llevar adelante el Corredor Cantábrico-Mediterráneo y su conexión con otras infraestructuras.
Compromisos de la Declaración de Teruel
La Declaración de Teruel establece seis compromisos clave que reflejan las aspiraciones de las comunidades firmantes. Primeramente, se rechaza cualquier planificación que perpetúe soluciones de vía única, que limitarían el crecimiento del corredor. En segundo lugar, se exige la creación de una infraestructura robusta, de alto rendimiento y plenamente interoperable que cumpla con las demandas del transporte moderno.
Además, se defiende que las inversiones públicas deben asegurar la equidad territorial, evitando que territorios queden rezagados. La voluntad de colaboración entre las cuatro comunidades se reafirma para posicionar el corredor como una prioridad nacional y lograr las inversiones necesarias para su desarrollo sostenible.
La declaración también simboliza la unión de estas comunidades para rechazar soluciones mínimas y se compromete a garantizar un corredor que satisfaga las necesidades del siglo XXI. Por último, se establece que este respaldo conjunto es un compromiso moral y político que debe ser defendido por la Administración General del Estado, independientemente de su orientación política.
Al finalizar, la Declaración de Teruel reafirma el compromiso de las comunidades firmantes con la creación de infraestructuras ferroviarias que sean dignas, seguras y adecuadas a las exigencias del futuro, instando al Gobierno de España a adoptar una visión ambiciosa y equilibrada en el desarrollo de este vital eje ferroviario.
