Teruel recibe honores en el Teatro Real de Madrid
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha destacado la importancia del reciente reconocimiento de las fiestas de la ciudad, un logro que refleja el esfuerzo colectivo de miles de turolenses, asociaciones y voluntarios que mantienen vivas estas tradiciones. En una emotiva ceremonia celebrada en el Teatro Real de Madrid, Buj recibió de manos del ministro de Turismo, Jordi Hereu, y de la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, dos diplomas que certifican oficialmente a Las Bodas de Isabel de Segura como Fiesta de Interés Turístico Internacional y a la Vaquilla del Ángel como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Con este doble reconocimiento, Teruel se convierte en la única localidad que cuenta con un estatus internacional para Las Bodas de Isabel y un estatus nacional para la Vaquilla del Ángel. Estas distinciones ponen de relieve el valor cultural, la tradición popular y el atractivo turístico de estas celebraciones, posicionándolas entre las fiestas más reconocidas del país.
Un orgullo para todos los turolenses
Durante su intervención, la alcaldesa Buj expresó su orgullo por este reconocimiento, que considera un triunfo colectivo. «Detrás de Las Bodas de Isabel y de la Vaquilla hay miles de personas que, año tras año, hacen posible que nuestras fiestas sean una referencia», afirmó. La alcaldesa destacó el arduo trabajo realizado por la Fundación Bodas de Isabel de Segura y el compromiso de los cientos de voluntarios, actores y participantes que contribuyen a que Teruel se consolide como un destino turístico destacado.
Buj también reconoció a la Federación de Grupos, integrada por miles de turolenses, y a todos aquellos que se visten de época medieval para recrear el ambiente del Teruel del siglo XIII. «Las Bodas de Isabel no serían posibles sin todos ellos. Este reconocimiento es el resultado de mucho esfuerzo y dedicación», enfatizó.
La Vaquilla del Ángel, un legado cultural
La segunda distinción, otorgada a la Vaquilla del Ángel, resalta su valor cultural y patrimonial. La alcaldesa subrayó que este mérito es el resultado de la labor conjunta del Ayuntamiento de Teruel y de la Asociación Cultural Interpeas, quienes han trabajado incansablemente para alcanzar esta declaración. Buj considera que este reconocimiento es la culminación de un proceso que reafirma la conexión de esta fiesta con la identidad turolense.
Jess Muñoz, expresidente de Interpeas, extendió el mérito a todos los turolenses, resaltando su papel fundamental en la creación y conservación de esta celebración que, según sus palabras, «es la mejor fiesta del mundo». Eduardo Suárez, concejal de Turismo, coincidió en que el valor de las fiestas de Teruel radica en su gente, resaltando la calidad humana de los ciudadanos como un factor clave en el éxito de estas tradiciones.
Fiestas reconocidas a nivel nacional e internacional
La ceremonia también reunió a representantes de otras localidades que han recibido distinciones similares. En total, cinco municipios fueron reconocidos como Fiestas de Interés Turístico Internacional, y once como Fiestas de Interés Turístico Nacional. Además de Las Bodas de Isabel de Segura, fueron galardonadas celebraciones como el Festival de Exaltación del Botillo en Bembibre, los Moros y Cristianos de Elda, y la Semana Cervantina de Alcalá de Henares, entre otras.
El reconocimiento nacional incluye festividades como la Carrera del Agua de Lanjaron, el Entroido de Cobres, y la Fiesta de la Vendimia de Jumilla, entre otras. Este acto, que fue inaugurado por la directora general de Políticas Turísticas, Ana Muñoz Llabres, culminó con palabras de felicitación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, quien destacó la importancia de preservar y promover las tradiciones culturales.
Un impulso para el turismo en Teruel
Con la obtención de estos dos reconocimientos, Teruel fortalece su imagen como destino turístico, asegurando que las Bodas de Isabel y la Vaquilla del Ángel, dos celebraciones emblemáticas, cuenten con el respaldo oficial que merecen. Este impulso no solo realza la proyección exterior de las festividades, sino que también reafirma el compromiso de la ciudad en conservar su rica herencia cultural y celebrar su historia de manera colectiva.
