Finalización de la primera fase del Plan Especial de Iluminación Monumental en Zaragoza
El Ayuntamiento de Zaragoza ha concluido la primera etapa de su ambicioso Plan Especial de Iluminación Monumental, marcando un hito significativo en la mejora del paisaje urbano nocturno de la capital aragonesa. Este proyecto, que ha culminado con la modernización luminosa de ocho conjuntos y edificios históricos, no solo transforma la apariencia de la ciudad al caer la noche, sino que también reafirma su compromiso con la valorización de la arquitectura local, la sostenibilidad ambiental y la promoción de la eficiencia energética. Así, el patrimonio de Zaragoza logra un renovado protagonismo en su presentación nocturna.
La iniciativa dio inicio al resaltar tres emblemáticos enclaves: el antiguo Convento de San Agustín, la singular fachada del Museo del Teatro Romano en la calle de San Jorge y la cuidada fachada auxiliar del Teatro Principal. A estos se han añadido otros cuatro espacios de gran relevancia histórica, que incluyen las murallas romanas cerca de San Juan de los Panetes, el majestuoso Torreón Fortea, el impresionante interior del Teatro Romano, el icónico Museo Pablo Gargallo y la imponente Casa de los Morlanes. Esta primera fase ha requerido una inversión total de 500.000 euros, consolidando a Zaragoza como un modelo en el cuidado de su paisaje monumental.
Transformación urbana y cultural: las palabras del consejero de Urbanismo
Víctor Serrano, consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda del Ayuntamiento, ha expresado su satisfacción por la finalización de esta etapa, subrayando la transformación que este proyecto representa para la ciudad. «La renovación de la iluminación monumental en Zaragoza es un avance en la forma en que la ciudad percibe, siente y proyecta su rico legado arquitectónico», ha afirmado. Serrano también enfatizó que esta mejora va más allá de la estética, estableciendo una perfecta simbiosis entre el rigor histórico y la más avanzada tecnología. «Estamos permitiendo que edificios emblemáticos como el Torreón Fortea y las Murallas Romanas revelen, bajo el manto de la noche, matices y detalles constructivos que antes pasaban desapercibidos», ha señalado.
La intervención técnica ha sido meticulosa en todas las acciones realizadas. Un ejemplo destacado es la renovación en el entorno de las murallas romanas y el Torreón de La Zuda, donde se ha implementado un sistema de iluminación integral diseñado para realzar la volumetría de la torre y la textura de los lienzos amurallados. Se han instalado 64 luminarias de última generación que, a pesar de su gran alcance, logran un bajo consumo energético de solo 959 vatios, marcando un hito en sostenibilidad.
Detalles técnicos que realzan el patrimonio
La intervención en el Torreón Fortea ha sido diseñada para resaltar la dualidad entre el volumen horizontal y el vertical del monumento. Este enfoque lumínico dirige la mirada del observador hacia arriba, acentuando la percepción de la arquitectura renacentista durante la noche. Para ello, se han utilizado luminarias lineales en las partes bajas, destacando uniformemente ventanales y texturas, mientras que en los niveles superiores se han instalado luminarias compactas que generan un efecto de ‘hoja de luz’ para resaltar los dinteles de las ventanas.
En la plaza, la fachada del Museo Pablo Gargallo ahora cuenta con iluminación LED de última generación, ideal por su bajo consumo y excelente reproducción cromática. Esta tecnología también permite una gestión inteligente y prolonga la vida útil de la instalación. La Casa de los Morlanes, por su parte, ha sido iluminada bajo estrictos criterios de respeto patrimonial, utilizando el software Dialux EVO para optimizar la distribución de la luz en su fachada.
Iniciativas para una iluminación sostenible y eficiente
La mejora en el Museo del Teatro Romano Caesaraugusta ha incluido la instalación de 18 nuevos proyectores de alta eficiencia energética, que sustituyen a equipos obsoletos. Este esfuerzo ha requerido una inversión de más de 178.000 euros y ha incorporado medidas adicionales, como la instalación de una malla protectora para evitar la nidificación de aves.
Víctor Serrano destacó que este Plan Especial refleja el firme compromiso del gobierno local con la sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental. La integración de tecnología LED de alta eficiencia ha permitido una reducción significativa en el consumo energético y en la huella de carbono, además de disminuir la contaminación lumínica. «La iluminación no solo tiene un valor estético, sino que también se considera un elemento de innovación social y cuidado del medio ambiente», afirmó.
Mirada al futuro: nuevas fases en el horizonte
El Ayuntamiento no se detiene aquí; ya está trabajando en la planificación de la segunda fase del plan. Los equipos de la Dirección de Arquitectura están analizando y redactando proyectos técnicos para continuar la expansión de la belleza y eficiencia en las calles de Zaragoza, asegurando que la ciudad siga brillando con luz propia.
