Un programa cultural para la convivencia
El arte emerge como un medio poderoso para fomentar la comunicación y el entendimiento entre diferentes comunidades. Con esta premisa, se ha lanzado ‘Constructoras de Civismo’, una innovadora iniciativa del Servicio de Centros Cívicos del Ayuntamiento de Zaragoza. Este programa celebra el Día Internacional de la Paz, promoviendo la cultura y las artes escénicas en los barrios rurales de la región.
La propuesta, que se enmarca en torno al 21 de septiembre, fecha designada por la Asamblea General de Naciones Unidas para conmemorar la paz, aboga por el uso de la cultura como una herramienta fundamental para la convivencia y el diálogo. A través de una variedad de actividades y talleres que incluyen teatro, circo, clown, títeres, música, fotografía y artes visuales, se busca difundir valores esenciales como la solidaridad, la dignidad humana y la resolución pacífica de conflictos.
‘Constructoras de Civismo’ se alinea con la visión de Zaragoza como Ciudad Educadora, que transforma los espacios urbanos en entornos de aprendizaje y participación activa. Esta vez, los barrios rurales se convierten en el escenario principal de un programa que promueve la interacción entre vecinos y crea oportunidades para la reflexión mediante la creación artística. Durante la presentación del programa en el centro cívico de Juslibol, el consejero de Participación Ciudadana y Régimen Interior, Alfonso Mendoza, recordó el reconocimiento de Zaragoza por parte de la Unesco como ‘Sitio emblemático de la cultura de la paz’, resaltando su papel como un cruce de culturas y su compromiso con la tolerancia y la interculturalidad.
Fomentando el diálogo a través del arte
El programa busca llevar la discusión sobre la paz a los lugares donde se forja la convivencia diaria: los barrios. Mendoza destacó que ‘Constructoras de Civismo’ invita a la comunidad a contemplar la realidad desde diferentes ángulos y a compartir relatos que reflejan la colaboración intergeneracional, la fusión de culturas y la búsqueda del diálogo como alternativa al conflicto.
La programación, que parte de la premisa de que la paz es más que la mera ausencia de guerra, se llevará a cabo en los barrios rurales de Garrapinillos, Casetas, Juslibol, La Cartuja Baja, Peñaflor, Montañana, Monzalbarba, Movera, San Juan de Mozarrifar y San Gregorio. Las actividades están diseñadas para atraer a personas de todas las edades, promoviendo la participación activa en el proceso cultural.
Una de las actividades destacadas es ‘Cuarenta años de estudios de paz’, una exposición de Pablo C. Lahoz que estará disponible en el Centro Cívico Antonio Beltrán de Garrapinillos del 15 de septiembre al 15 de octubre. Esta muestra, compuesta por 16 carteles de gran tamaño, abordará algunos de los grandes retos contemporáneos, incluyendo conflictos, migraciones, emergencias climáticas y relaciones internacionales.
Actividades que inspiran y conectan
En Garrapinillos, la compañía Isla D’Click presentará su espectáculo de circo titulado ‘ISLA’ el 4 de octubre, donde tres náufragos descubrirán la importancia de la colaboración para reconstruir sus vidas. En otros puntos como Casetas, Montañana, Peñaflor y Movera, la música y el teatro cobrarán vida con ‘Un día feliz’, una obra que narra la historia de una familia de músicos eslavos, entrelazando temas de guerra, migración y esperanza con un enfoque cómico y musical.
En Juslibol, se exhibirá ‘Marea plateada: Jóvenes y mayores por la convivencia pacífica’, un proyecto realizado por la Escuela Superior de Diseño de Aragón y el Centro de Mayores Luis Buñuel, que enfatiza la colaboración intergeneracional. Además, se presentarán otras obras como ‘Parias’ de Javier Aranda y ‘Muga’ de Cachito Show, esta última inspirada en un episodio histórico de mediación entre comunidades en conflicto.
Un viaje cultural para la solidarización
La programación también abordará la temática de la solidaridad y la situación de las personas refugiadas. En La Cartuja Baja, se podrá visitar ‘Dibujos por sonrisas’, una exposición que reúne obras de artistas que donan sus trabajos para apoyar proyectos destinados a dignificar la vida de los refugiados. Asimismo, el concierto ‘Slava’, de la Orquesta de las Esquinas, ofrecerá un recorrido musical por Europa del Este.
Peñaflor enriquecerá la oferta cultural con la exposición fotográfica ‘Fiestas del 77’, de Maribel Poc, así como con dos propuestas escénicas. ‘Flamenco con Andrea de Miguel’ resaltará el mestizaje entre las culturas judía, cristiana, árabe y gitana, mientras que ‘La Dignidad’, de Gato Negro y la PAI, narrará una historia de resistencia y memoria.
El circo y los títeres también formarán parte de esta rica programación. ‘Paradise Cirkus’, de la compañía Cirteani, ofrecerá una reflexión sobre la violencia y la importancia de derribar barreras en Monzalbarba. Por otro lado, ‘Migrantes’, de Títeres de la Tía Elena en San Juan de Mozarrifar, explorará el derecho a migrar y a establecer un hogar, y ‘Trashumantes’, de Sweet Chilli Circus Company en San Gregorio, utilizará el circo contemporáneo para examinar la vulnerabilidad humana.
